28 enero 2013

Jieldé Lamp

Si alguna lámpara nos viene a la cabeza cuando pensamos en un loft de estilo industrial, esa es sin duda la lámpara de Jieldé.


Cansado de no encontrar una luminaria que se adecuase a sus necesidades, Jean-Louis Domecq decide en el año 1950 diseñar su propia lámpara industrial. Nace Jieldé, la empresa cuyo nombre se debe a las iniciales de su creador - JLD en francés-. Robusta, funcional, y con muchas posibilidades, la producción de esta lámpara de procedencia francesa -concretamente de Lyon- se extendió y su diseño traspasó fronteras con sus versiones de aplique, de pared, de sobremesa o de suelo. 

A pesar de ser fabricada aún hoy en día -en el año 1990 la marca intenta descontextualizar su enfoque meramente industrial, versionándola para el hogar- las lámparas originales son las más cotizadas y buscadas por su carácter vintage y su estética. Todas ellas van numeradas como auténticas obras de colección, y es que no es para menos.

Todo un icono atemporal del diseño industrial.


Fuente imagen: www.jielde.com

09 enero 2013

Jean Paul Gaultier, Universo de la Moda: de la calle a las estrellas



En la Fundación Mapfre -paseo de recoletos- ha tenido lugar una exposición  sobre el trabajo de Jean Paul Gaultier producida por el Musée de les Beaux Arts de Montreal, con un éxito indudable durante los tres meses que ha permanecido abierta al público. Un elaborado montaje que cuenta con aproximadamente 110 diseños del enfant terrible de la moda, con los que recorremos su trayectoria profesional desde sus inicios en el año 1976 -año en el que presenta su primera colección prêt-à-porter para mujer-. Además de sus colecciones de prêt-à-porter o de Alta Costura, Gaultier también comparte aquí con el público sus geniales creaciones para conocidas películas, giras de conciertos, obras teatrales, danza y demás. 

Innovador y provocador, utiliza el corsé femenino como arma de poder más que opresión, muy presente en los diseños realizados para las giras de su más que amiga Madonna. La estética punk y folklore se mezclan con los controvertidos patrones de otras colecciones como Les Vierges -o Les Madones-, y por su puesto no faltan sus icónicas rayas marineras, marca de la casa. Gaultier cuida con esmero los detalles, y es cuando tienes sus trajes a un palmo de la cara cuando tomas conciencia real del arduo trabajo y originalidad que derrocha en cada una de sus creaciones.

La exposición se complementa además con una colección de audiovisuales de sus trabajos como diseñador y presentador, numerosos bocetos, retratos y demás trabajos fotográficos con sus diseños como hilo conductor. Todo un testimonio del trabajo que nos ha ido dejando década tras década. Pero no es su inagotable capacidad de diseñar lo único que nos sorprende: la exposición se ha montado en un original formato en el que dan vida a los inertes maniquíes, que consiguen cautivar con sus muecas al público. Esto hace de la exhibición casi una instalación contemporánea más que una exposición retrospectiva.

Una de las pocas exposiciones donde he repetido, a decir verdad. La exposición ya ha recorrido numerosas ciudades como Montreal, San Francisco y Dallas. Próximas paradas: Rotterdam y Estocolmo.

03 enero 2013

El primer café del 2013



Me desperté remoloneando, como una mañana más de invierno. Era la primera del nuevo año 2013. Me levanté y me acomodé en el sofá a leer un rato mientras hacía tiempo hasta que despertaba mi pareja. Allí espero la hora del desayuno.

No soy nadie sin mi taza de café. A medida que desayunamos voy despertándome y hago balance mental del que ha sido un año gris para mucha gente. Ese café no fue más que uno entre un montón. No podía destacar grandes hitos de un año como el 2012, pero haciendo alarde de optimismo por suerte empiezan a desfilar pequeñas grandes instantáneas: finalización del máster, pocas pero gratificantes reuniones familiares, consolidación de nuevas amistades, fortalecimiento en la pareja... Tomo mi último sorbo concluyendo que el 2012 no ha estado tan mal como pintaba.

Si, pintaba mal, casi negro, cuando vemos que es difícil para muchos levantar cabeza en una época en la que no hacemos más que escuchar malas noticias y pronósticos tan dudosos. Un futuro muy incierto que desgraciadamente provoca que nos congelemos, que nos sea muy complicado ver más allá. Me siento afortunado por no estar sufriendo tanto las inclemencias del temporal en primera persona -aunque gente muy cercana las está pasando canutas-. Resignación, lo podríamos llamar. Conformismo... pero es lo que hay. Una y otra vez escucho la misma canción: con el panorama actual no podemos aspirar a más. O tal vez si? Nada nos impide intentar dar un paso más.

Ahora toca ser realista, y conocer cuales son los verdaderos límites es fundamental. Ahora es el momento de reflexionar sobre los objetivos cumplidos y no cumplidos. Nunca conseguimos un pleno, pero.. a la hora de la verdad qué hemos hecho por alcanzarlos? donde fallamos para no conseguir aquellos que se quedaron sobre el papel?

A la vista está que a medida que uno se hace más mayor el tiempo pasa sin tregua. Empieza un año nuevo, nuevos objetivos y propósitos cogen fuerza y nos planteamos cómo aprovechar mejor este nuevo periodo. Paso a paso y con buena letra. Ya me lo dicen en casa: es fundamental fijarse objetivos muy concretos, casi desmenuzados para poder ver los progresos. Pues nada, ánimo y... a por ellos! FELIZ 2013 ;-)