18 enero 2011

Waiting for the subway




Óleo sobre lienzo. 120x80

Un cuadro que refleja la vida subterránea de New York City.

10 enero 2011

Bienvenido 2011!



Un año más... Así como llegó, el 2010 se fue. Es curioso tener la sensación de que el tiempo transcurre a toda velocidad. No importa la cantidad de historias que te lleves contigo, parece que hagas lo que hagas el tiempo pasa rápido.

Y lo digo porque haciendo balance de un positivo 2010, el año ha pasado igual de rápido que los anteriores, tan cercanos y tan diferentes.

Los dos últimos anteriores fueron años de importantes cambios a nivel personal, laboral y familiar. Como ocurre siempre que uno abandona su hogar, el aterrizaje en Madrid marcó una nueva etapa. El precio de la adaptación se hizo presente: con la mudanza a nuevo territorio vinieron los cambios de hábitos y costumbres. Un sinfín de novedades aparecieron sucesivamente, como si se tratase de una secuencia ya predeterminada... y por fin este 2010 se consolidaron positivamente. Un año que me ha servido para conocer mejor la ciudad, estabilizarme en el trabajo, afianzar algunas amistades y recuperar otras tantas algo olvidadas, entre otras muchas cosas.

Y todo año nuevo viene cargado de esperanzas, muchas de las cuales intentamos materializar y personificar como propósitos de año nuevo: ¿gimnasio? ¿tal vez dejar de fumar? ¿ponerse a dieta para el verano? bla bla bla... Tantos y tantos propósitos pasan de año en año sin que le prestemos la más mínima atención que da que pensar. ¿Somos sinceros cuando nos planteamos nuestros objetivos de cara al año siguiente?

Talane Miedianer lo dice en su libro Coaching para el Éxito: Si nos proponemos objetivos que somos incapaces de cumplir una y otra vez, será que es el momento de cambiarlos por otros. Nos cuesta mucho asumir que no somos capaces de llevar a cabo aquello que nos propusimos un día, pero ese sacrificio es el que nos permite vivir libre de cargas. Cuando leí este libro aprendí a plantearme las prioridades de otra forma, valorando la necesidad y el esfuerzo de cada una de las metas, y a ver, entre otras muchas cosas, el año nuevo como una oportunidad de analizar a fondo los propósitos que de verdad son necesarios y que me veo capaz de llevar a cabo.

Este año mis propósitos abarcan aspectos bastante genéricos que favorecen, por ejemplo, el dedicar más tiempo a la familia, seguir aprendiendo,... y por supuesto, disfrutar del presente en Madrid!

¿Cuales son los vuestros? ;)